Me encontraba fuera de la ciudad radicando ya hace muchos años cuando me enteré de la noticia. Mi sobrina Sofía se casaría en dos días y no yo no había sido ni siquiera mencionado entre los invitados. Opté por irme de la ciudad cuando la familia se enteró que yo tenía una relación incestuosa con ella. Durante todos estos años me la pasé lejos para que las cosas se disiparan un poco pero siempre tuve comunicación con ella y fue por eso que me enojé mucho cuando me enteré que ella se casaría. Llegué a la mañana siguiente luego de que la boda ya se había consumado y los novios ya habían pasado su primera noche juntos, para que su, ahora esposo, salga del cuarto me hice pasar como una de sus ex novias y le dije que quería conversar con él y si no saliera le amenacé que entraría a su cuarto y le haría un escándalo. Logré que me creyera y Sofía se había quedado sola en su habitación. Ingresé dispuesto a darle mi mejor regalo de bodas, indignado también porque a pesar de los problemas pensé que sería invitado a la ceremonia. La sorprendí cuando aún dormía y todavía tenía su ropa íntima de novia, ahí mismo le di una lección a punta de nalgadas sobre el culo hasta ponérselo al rojo vivo excitándola al máximo como yo sabía que le gustaba para luego follármela y hacerle entender y dejar claro que así esté casada siempre mi presencia estaría con ella. No se negó para nada y muy por el contrario luego de haber recorrido todo ese coño con mí polla recibió con ansias toda mi espesa lefa que yo había sabido guardar como mi mejor regalo de bodas.

Comentar el video

Tu correo no va a ser publicado. Campos obligatorios *

*