Aquella tarde fue la mejor tarde de mi vida cuando, luego de haber vivido mucho años con mis abuelos sentía la enorme necesidad y angustia de ir a su casa para visitar a mi abuelo que ya había enviudado, me ponía a pensar como el pasaría su soledad y lo único que se me venía a la mente eran los recuerdos de aquellos años cuando yo era una niña y pasaba mucho tiempo al lado de esa figura masculina a la cual yo llamaba abuelo. Pero todo cambio y los años pasaron siempre pienso que las circunstancias son las que hacen que muchas cosas sucedan, aquella tarde mientras conversaba y jugaba con él en aquel mueble, sentí la necesidad de tener algo mas con mi abuelo, precisamente tener sexo con él. No sé cómo pero cuando lo note, me había dejado llevar al límite siendo su mujer y sintiendo su gruesa polla ingresando por mi agujero, aquella tarde fui su mujer y pude experimentar algunos detalles que a mi edad no había podido gozar.

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